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7 de enero de 2026

El stock de novillos sigue siendo la gran materia pendiente de la ganadería argentina

El movimiento de hacienda en 2025 evidenció un mayor flujo de terneros, una recuperación de la recría a campo y cambios en el rol de los feedlots. En ese contexto productivo más activo, un informe de Rosgan permite dimensionar que el stock de novillos continúa muy por debajo de lo que hubo hasta 2008.

Reconstruir el stock de novillos sigue siendo la materia pendiente de la ganadería en Argentina, según el último análisis sectorial de Rosgan en base al movimiento de hacienda que hubo en 2025. Las existencias de esta categoría clave, en particular para las exportaciones de carne bovina, hoy son menos de la mitad que antes de la gran contracción que sufrió el sector hacia finales de la primera década del siglo.

En base a los datos de traslados de hacienda provistos por Senasa, el trabajo marca como señales relevantes en la dinámica productiva de la ganadería argentina una recuperación de las recrías a campo, cambios en el rol de los feedlots y las vaquillonas cubriendo el «bache» que siguen dejando los machos pesados en la faena anual. “La reconstrucción de la categoría novillos sigue siendo uno de los grandes desafíos de la ganadería local”, indica el reporte.

Un año récord en el movimiento de terneros desde los campos de cría

El análisis toma como punto de partida el stock de terneros y terneras al 31 de diciembre de 2024, estimado en 14,6 millones de cabezas. Sobre esa base, durante 2025 se trasladaron desde los campos de cría unos 10,7 millones de animales, lo que equivale al 73% del total disponible. Según destaca el informe, “2025 fue el año de mayor movimiento relativo de terneros, superando el 67% que representa el promedio de los últimos ocho años”, incluso con una disponibilidad inicial similar a la de 2024.

Del total de terneros que salieron de los campos, alrededor de 2,53 millones ingresaron de manera directa a feedlots, es decir, el 23,7%. En sentido inverso, “el 76,3% restante se trasladó a otros establecimientos, donde continuaron su proceso de recría o invernada pastoril”. Para Rosgan, este dato permite inferir “una notable recuperación de los procesos de recría a campo, luego del severo impacto de la sequía”, aunque aclara que aún no se superan los niveles de años anteriores.

La menor proporción de terneros enviados directamente a corrales no implicó una retracción del engorde a corral. Por el contrario, el trabajo señala que “la aparente recuperación de las recrías se enmarca en un período de elevado nivel de encierre”, con más de 5 millones de animales ingresando anualmente a feedlots. En ese contexto, se observa una “proporción creciente de novillos y novillitos recriados fuera del corral”, que actualmente representan cerca del 30% de los ingresos a los sistemas de engorde intensivo.

Este mayor protagonismo del feedlot también se reflejó en la faena. Entre enero y diciembre de 2025 se trasladaron a faena 14,15 millones de vacunos, de los cuales 4,49 millones provinieron de corrales de engorde. En palabras del informe, “el 32% de los animales enviados a faena fue aportado por los feedlots”, superando tanto el registro de 2024 como el promedio de los últimos cinco años. Dentro de esas salidas, los novillos explicaron el 23,5%, “por encima del 21% promedio del último lustro”, incluso con envíos superiores al promedio quinquenal.

Un desafío estructural que persiste más allá de la mejora productiva

Sin embargo, estos avances no alcanzan a revertir el problema estructural. El último dato de stock disponible, al cierre de 2024, muestra apenas 2,23 millones de novillos. Rosgan remarca que se trata de “menos de la mitad de lo que se contabilizaba antes de la caída de los años 2008-2010” y subraya que “en los últimos años, lejos de crecer, el stock de novillos se ha seguido retrayendo”, afectado por la adversidad climática y, principalmente, por “la falta de previsibilidad del negocio a nivel local”.

Este estancamiento también se refleja en la faena total: tras alcanzar el 26% en 2021 y 2022, la participación de los novillos volvió a caer al 24% en los últimos tres ciclos. Con una faena de novillitos estable, el informe señala que “el bache de oferta ha sido compensado por las vaquillonas”, cuya participación creció en la misma proporción en que retrocedieron los novillos.

Fuente: Aire Agro

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