Sociólogo, educador; ministro de Educación durante la gestión de Néstor Kirchner; senador por Capital Federal donde intentó llegar a ser jefe de Gobierno, hoy investigador del Conicet, Daniel Filmus tuvo una intensa jornada polÃtica en Santa Fe donde se reunió con investigadores locales, con docentes privados en el Sadop y presentó su libro “Pensar el kirchnerismo†junto a AgustÃn Rossi y Patricia Mounier en el Solar de Mayo. Entre acto y acto, se sentó a conversar con El Litoral, café por medio.
—En materia cientÃfica, continuó Lino Barañao como ministro, ¿siguió la misma polÃtica?
—Es verdad que continúa el ministro pero lo que cambiaron son las polÃticas nacionales. La ciencia y la técnica sólo tienen sentido en la construcción de un desarrollo de modelo productivo autónomo y que no dé lo mismo comprar las cosas hechas que fabricarlas acá; que no dé lo mismo pagar royaltis y patentes que hacer desarrollo cientÃfico tecnológico propio. Ahora, estamos en un modelo que recupera la esencia de lo que fue el Consenso de Washington de los 90 que plantea la apertura de la economÃa. Estuvo en el paÃs el codirector del FMI aconsejando abrir más la economÃa cuando en realidad estamos en un mundo que se cierra más, al contrario de los 90. Estados Unidos, hoy, es el adalid del proteccionismo. El recorte en ciencia y en el Conicet tiene que ver con este cambio de modelo. Hoy, no se piensa en una ciencia y una tecnologÃa para el desarrollo autónomo sino que se plantea un modelo de libre comercio y fijate lo que nos pasa con electrónica, textiles, etc.
—¿Hay desazón en el sector cientÃfico?
—Hay mucha preocupación en doble sentido: por las condiciones de trabajo, permanencia y estabilidad pero también por la ruptura de un proceso que fue muy beneficioso para la ciencia y la técnica y que se comenzó a gestar desde el 2003. Después de la Noche de los Bastones Largos de 1966 -salvo la etapa de Raúl AlfonsÃn con Sadosky a cargo del Conicet donde hubo una democratización y apertura importante-, la Argentina tanto en la dictadura como en el modelo neoliberal dejó de lado la ciencia y tecnologÃa. Haber avanzado 12 años con un proyecto nos fue generando la idea de que en algún momento se van a ver en todo su esplendor los resultados de la investigación. Acá, en Santa Fe, tienen resultados concretos de importantes avances que impactan en forma importante en la riqueza y autonomÃa del paÃs. Si se corta este proyecto, que al igual que la educación, deberÃa ser polÃtica de Estado de largo plazo, estamos en problemas porque hay que volver a empezar. Por ejemplo, si 500 investigadores no consiguen lugar acá donde los formamos. Cada profesional universitario cuesta como 30.000 dólares y cada doctorado 50.000 dólares. Si volvemos a exportar investigadores y cerebros va a costar mucho después recuperar esa posibilidad. El programa RaÃces de repatriación de cientÃficos que lo hicimos ley en 2007 para que quede para cualquier gobierno, ha repatriado 1.300 cientÃficos. Hoy, no se ve que haya cientÃficos que quieran volver al paÃs por falta de perspectiva.
—¿Cómo observa este conflicto entre el gobierno nacional y los gremios docentes?
—Me preocupa la falta de continuidad de polÃticas. La educación es una polÃtica de Estado cuyos resultados se ven en el mediano y largo plazo. Hicimos un esfuerzo grande entre 2003 y 2015 en reunificar el sistema educativo nacional. Cuando asumimos, en Santa Fe habÃa EGB 1, EGB 2 y EGB 3; en Caba, primaria y secundaria; en Córdoba primaria de 6; en Buenos Aires de 9. Estaban prohibidas las escuelas técnicas, no se pagaban los salarios. La primera actitud de Kirchner fue ordenar el pago de salarios donde habÃa siete provincias que no podÃan pagarlos. El esfuerzo por dictar las leyes de educación técnica, de financiamiento educativo, de garantÃa de salario docente, de educación nacional, fue para recuperar para el Estado nacional la conducción del sistema con respeto por las autonomÃas provinciales. Carlos Menem habÃa transferido las escuelas sin recursos, habÃa desarticulado el sistema educativo nacional y las provincias pobres se habÃan quedado con pobres sistemas educativos y las ricas con ricos sistemas. Hoy, estamos volviendo a esa etapa. Cuando sacás la paritaria nacional que fija un mÃnimo, no estás afectando al docente, estás perjudicando el derecho a la educación de ese chico. En los 90, docentes de Chaco y de Santiago venÃan a Santa Fe o a Córdoba que tenÃan mejores salarios.
Logramos reconstruir un sistema con un mÃnimo igualitario, creo que el gobierno actual quiere desarticular el sistema educativo nacional, volver al modelo de los 90 y generar desigualdad educativa entre provincias pobres y ricas. La misma ley genera un fondo de compensación salarial docente, fondo de ayuda a las provincias pobres. Recuperamos la capacidad de ayudar a las provincias y este gobierno al aplicar el ajuste y desarticular el sistema, está perdiendo esa posibilidad.
—Usted dice que el sistema educativo ha mejorado pero los indicadores no dan bien.
—Aconsejo leer nota editorial de La Nación del último lunes donde recuerda que en 1994 Jaim Echeverry decÃa que el 76% de los chicos que salen de la escuela no saben leer ni escribir. Los procesos de mejora son lentos en educación, ciencia y tecnologÃa. Ni las Pisa ni las pruebas que toma la Nación -ordenadas por ley- dan peor que la anterior. Siempre fue mejorando, poquito porque no hay medida mágica para mejorar. Si antes el docente se formaba en tres años y ahora en cuatro, mejoran los sistemas de capacitación docente permanentemente, se articula las universidades con el sistema, los nuevos docentes están recién ahora ingresando a las aulas. Los cambios son lentos. Hace 20 años que el sistema estaba destruido y lo siguió durante varios años. Cuando llegamos se invertÃa el 3% del PBI y ahora el 6%. Estoy de acuerdo con las pruebas que nos muestren donde estamos, no para castigar a los docentes, sino para saber dónde mejorar. No se pueden usar las pruebas -como ocurrió este año- para castigar a los docentes porque ellos son parte de la solución. Si uno concibe al docente como problema y no como parte de la solución, le resta autoridad frente a la sociedad.
Las leyes fueron votadas por unanimidad, por eso el actual ministro (Esteban Bullrich) que fue diputado votó estas leyes. Hay que perseverar, hay que hacer la autocrÃtica de las cosas que hicimos mal, hay que mejorar y evaluar, no hay que cambiar el camino porque los paÃses que salieron de la crisis educativa tardaron no menos de 20 ó 30 años. Tuvimos 12 años, si hay cosas que no se cumplieron hay que trabajar en avanzar en cumplirlas como por ejemplo la jornada completa que es algo en que estamos retrasados. Este gobierno deberÃa avanzar en esto y no en destruir la paritaria docente que nos asegura igualdad en todo el paÃs.
—¿Los gremios docentes parecen discutir salarios y no polÃtica educativa?
—La paritaria docente tiene cuatro temas: salario, calidad educativa, carrera docente e infraestructura. Destruir la paritaria docente también implica no atender calidad, carrera, infraestructura. Hubo acuerdo en la discusión de la ley en bifurcar la carrera docente. Una carrera para los que están en el grado, y otra para los que están en gestión. Un docente para ganar más asciende y se aleja del grado. Los docentes que mejoran, que hacen maestrÃas y se quedan en los grados más difÃciles deberÃan tener incentivos para seguir allà en la misma escuela porque los chicos más humildes ven cómo rotan los docentes.
—¿Por qué los gobernadores no exigen la paritaria docente?
—Es buena pregunta. Es mentira que la paritaria nacional docente la discute el Ministerio de Educación de la Nación. Es el Ministerio de Educación y el Consejo Federal (gobernadores). Son los ministros provinciales los que firman la paritaria, pero lo que quiere la nación es ahorrarse esa plata que le está pasando a las provincias por el fondo de compensación salarial docente. Hay dos tipos de provincias: las más pobres piden la paritaria y el fondo de compensación y aquellas que no les preocupa porque no reciben ese fondo. Me parece que el gobierno nacional no comprende la situación. DeberÃa estar agradecido de la jueza que le ordenó cumplir la ley y convocar la paritaria. Era la salida ideal para el gobierno y se hubiera descomprimido la situación.
En el fútbol “equipo que gana no se toca†y el año pasado el gobierno hizo una propuesta a los docentes, que aceptaron e iniciaron las clases, ¿por qué razón no la hubo este año? Es por el ajuste y desestructuración del sistema educativo. Vas a castigar lo que (Domingo) Cavallo ya definió como provincias no viables.
—¿Por qué el paso de chicos al sistema privado?
—Es un proceso que comenzó hace 20 años que no se lo ha podido detener. Paradójicamente, se va a detener producto de que los padres no tienen plata para enviar los hijos a la escuela privada. Los padres en la Argentina valorizan mucho la educación, quieren la mejor educación para sus hijos, y cuando hay cierta capacidad de ahorro pasan a la escuela privada porque consideran que tienen mejor educación. La función nuestra como autoridad publica es hacer un esfuerzo enorme para mejorar la calidad de la educación pública. Somos conscientes de que hoy la escuela no enseña todo lo que promete que los chicos tienen que aprender. Hemos mejorado muchÃsimo en temas de cantidad. Se han incorporado muchos chicos que son primera generación en la escuela media, en la universidad. Está comprobado que los hijos de la padres profesionales saben el doble que el resto. Fijate como influye la casa. Es importante hacer un esfuerzo enorme en calidad, sin desanimarnos en que tarde mucho, son cambios lentos, hay que respetarlos.
Hoy a la preocupación por los problemas personales que hacen a cómo investigar y cómo vivir con sueldos de investigador, está la preocupación por temas estratégicos, ¿qué pasa si la Argentina corta una trayectoria tan generosa de 12 años en desarrollo cientÃfico tecnológico?â€.
La campaña para octubre
“El gobierno está cambiando la polÃtica electoral; está transformando la polÃtica de estado nacional en polÃtica electoral para una minorÃa y que se refuerce esa minorÃa, esto es peligroso†señaló Filmus acerca del proceso electoral que se avecina.
“¿Qué tenemos que hacer las fuerzas de la oposición?. Un esfuerzo enorme para tratar de unir. Si el proyecto neoliberal triunfa en octubre tiene previsto un ajuste más fuerte con consecuencias muy fuertes para el pueblo trabajador, sectores medios, cientÃficos, docentes. Hay que hacer un esfuerzo no en contra de, sino frente al modelo. Qué proponemos nosotros? Una coalición amplia que por supuesto incluya al kirchnerismo, al peronismo, a otros sectores progresistas, populares que dicen, piensan, creen que hay un modelo alternativo; no una unidad para la alternancia, sino un modelo distinto. Oposición al neoliberalismo pero con propuestas concretas porque los pueblos votan para adelanteâ€.
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El que promete un rápido cambio de calidad educativa miente; hay que tener polÃticas de Estado, apostar a los docentes y tener continuidadâ€.
FUENTE: EL LITORAL